Tarjeta de crédito: cuándo sí y cuándo definitivamente no

Cuándo sí: cuando tienes la disciplina de pagar el total cada mes y la usas como herramienta para construir historial crediticio, no como extensión de tu sueldo.
Cuándo definitivamente no: cuando la usas para cubrir gastos que ya sabes que no vas a poder pagar el siguiente mes, o cuando solo pagas el mínimo mes tras mes.
Una tarjeta de crédito bien usada es una herramienta financiera poderosa: te da historial, respaldo y flexibilidad. Mal usada, es de las formas más rápidas de comprometer tu estabilidad financiera a los veintitantos.
La pregunta que deberías hacerte antes de cada compra a crédito no es "¿lo puedo pagar en el corte?", sino "¿lo hubiera comprado si tuviera que pagarlo de contado hoy mismo?".






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